martes, 13 de septiembre de 2016

Qué le ocurre a quien sufre el síndrome del comedor nocturno?

Debido al desorden que se produce con la rutina normal de las comidas, “las personas con síndrome del comedor nocturno suelen presentar obesidad o están predispuestas a serlo”, explica Geles Duch, socia fundadora de la empresa de Grupo de Apoyo Nutricional (GAN).
Según los expertos en nutrición, la ingesta normal diaria debe estar distribuida en cinco comidas. Teresa González, enfermera experta nutricionista del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda en Madrid, explica cómo se deben repartir las calorías a lo largo del día: “el desayuno y la comida deben aportar un 30 por ciento de la energía total, el tentempié de media mañana y la merienda entre un 10 y un 15 por ciento y, por último, en la cena se consumiría entre un 10 y un 20 por ciento de las calorías del día”.
El segundo gran efecto de los comedores nocturnos es que estas personas se levantan repetidas veces a lo largo de la noche y este comportamiento puede acabar originando insomnio. “No hay duda de que los niveles de una serie de moléculas del organismo están alterados y, como consecuencia, se modifican también los ritmos circadianos o el llamado ‘reloj biológico’ (relacionados con el patrón de sueño, el humor y los mecanismos de hambre-saciedad)”, aclara la nutricionista Geles Duch.Las comidas deben ir disminuyendo en calorías a lo largo que pasa la jornada, ya que a la hora de la cena el cuerpo no necesita de un gran aporte energético al no someterse a grandes esfuerzos físicos o mentales. Por el contrario, en las personas que padecen el síndrome del comedor nocturno, estos baremos están descompensados, siendo capaces de ingerir hasta el 70 por ciento de las calorías por la noche en esos momentos que pasan despiertos.
Otros efectos según la adjunta de Psicología Clínica en el Hospital Universitario de Guadalajara, Mercedes Merino, son la disminución de los niveles de leptina y melatonina durante el sueño, sustancias que están implicadas en la regulación del peso, y que se relacionan con los impulsos de hambre nocturnos y los problemas de insomnio. El aumento de los niveles de cortisol plasmático, implicado en el metabolismo de la glucosa, a través de la secrección de la insulina. Esta alteración, es la responsable de no sentir hambre durante el día. Y debido a los cambios en el reloj biológico, se producen alteraciones en el humor de la persona estando más irritable o triste.
ELIAS RUMILLA
Retomando el control
Para controlar el síndrome del comedor nocturno, ante todo hay que fraccionar la alimentación. Si no se hacen por lo menos las cuatro comidas básicas se corre el riesgo de sufrir compulsiones y consumir en una sola comida todas las calorías que no se ingirieron durante el día, lo que lleva al organismo a acumular en forma de grasas ese ingreso calórico excesivo.
Las ingestas después de la cena se caracterizan por alimentos ricos en hidratos de carbono y de grasas. Se trata de un mecanismo compensatorio para restaurar la interrupción del sueño. Estos alimentos aumentan la producción de serotonina, lo cual ayuda a la conciliación del sueño.

Síntomas del síndrome del comedor nocturno

Este síndrome fue descrito por primera vez por el doctor Albert Stunkard en el año 1959, cuando describió por vez primera los síntomas asociados a este síndrome.
En este sentido, son varios los síntomas que pueden ayudar a la hora de identificar al comedor nocturno, y si sobre todo padece este síndrome o no. Por ejemplo, es común comer de forma compulsiva especialmente después de la cena.
De hecho, los alimentos que se comen después de la cena presentan un elevado contenido enhidratos de carbono, entre los que podemos mencionar dulces y bollería, pan, arroz y pasta. Esto puede influir en la calidad del sueño, de manera que se producen dificultades para conciliar el sueño, con frecuentes despertares por la noche.
Dado que tienden a levantarse repetidas veces a lo largo de la noche, se trata de un comportamiento que puede acabar causando insomnio, dado que se modifican los ritmos circadianos (el ‘reloj biológico’ de nuestro cuerpo), que se encuentran tan relacionados con el patrón de sueño, con los mecanismos de hambre-saciedad y con nuestro estado de ánimo.
Es común que estas personas no coman nada o casi nada en el desayuno, un hábito que también se extiende no solo a la primera comida del día sino también a lo largo de la mañana.
Y, por último, el estado de ánimo suele ser elevado a lo largo de la mañana, pero termina por ir disminuyendo según va pasando el día.
El síndrome de comedor nocturno lleva a muchas personas a la obesidad. ¿Cuáles son sus características?
- Anorexia matutina (falta de apetito durante las mañanas). Esto se produce cuando, durante la noche, reciben un elevado aporte energético y sienten culpa. Quieren revertir esta situación de descontrol alimentario, ayunan durante varias horas, esperando cambios favorables. Sin embargo, sucede todo lo contrario. Con el transcurso de las horas, van descubriendo un apetito voraz y no lo pueden controlar.
- Hiperfagia nocturna (apetito incontrolable nocturno). Esto se debe fundamentalmente a la falta de ingesta de alimentos o a su reducción durante el día.
- Insomnio. Una causa posible es la elevada carga de grasas que aportan al organismo durante la noche, enlenteciendo la digestión. Como consecuencia ssufren un cambio en el ritmo circadiano o reloj biológico (ritmo del sueño o trastornos del ritmo sueño-vigilia), y por ese motivo no tienen apetito durante las mañanas. Esto puede producir alteraciones en el estado anímico, irritabilidad y tristeza.
Para que exista un control alimentario, es fundamental seguir los siguientes consejos:
- No saltear las comidas principales.
- Realizar 4 comidas principales y 2–3 colaciones.
- Los desayunos y las entrecomidas deben aportar de un 30-35% de las calorías diarias consumidas. 
- Los almuerzos, aproximadamente un 35-40% de las calorías diarias consumidas.
- Las meriendas, de un 15 a un 20 % de las calorías diarias ingeridas.
- Las cenas, aproximadamente un 10 a un 20% de las calorías diarias consumidas. 
Esto se debe a que con el correr de las horas el cuerpo requiere menos ingreso calórico al no necesitar esforzar el físico ni la mente.
Las personas que padecen de síndrome de comedor nocturno presentan las siguientes descompensaciones:
- Ingieren aproximadamente un 70% de las calorías diarias a la noche.
- Existe una alteración hormonal, hay una disminución de los niveles de leptina y melatonina durante el sueño. Estas hormonas son las que regulan el peso corporal,  el hambre y los problemas del insomnio. 
- Existe además un aumento de los niveles de cortisol plasmático, implicado en el metabolismo de la glucosa, a través de la secreción de la insulina. Esta alteración es la responsable de no sentir hambre durante el día.

Caracteristicas  


El síndrome se caracteriza por presentar: anorexia matutina, hiperfagia nocturna e insomnio; con  modificación  del patrón neuroendocrino (Eje Hipófisis Pituitario Adrenal, cortisol, melatonina y leptina) el cual  tiene función reguladora con ritmos circadianos propios que modulan diversas funciones metabólicas y psicológicas.  La exacerbación de la sintomatología coincide con períodos de ganancia de peso y episodios de vida estresante. Los tipos de comedor nocturno son: Comedor compulsivo de tarde y noche,  nocturno ansioso, por antojos y el que tiene la creencia del todo o nada sobre el comedor nocturno. El diagnostico diferencial: la bulimia,  el comedor compulsivo y el desorden del sueño relacionado con la ingesta nocturna. Todo esto es relevante considerarlo en la evaluación nutricional del  paciente que asiste a la consulta, ya que es bien conocido el fracaso de los tratamientos   para la obesidad a corto o largo plazo. por esta razón el objetivo de la revisión es presentar las características del Síndrome del Comedor Nocturno a fin de diagnosticarlo y obtener los resultados esperados del tratamiento.

ELIAS RUMILLA 

Un plan para superarlo

- Cuando te levantes a comer, piensa si estás eligiendo las entre comidas correctas.
- Come despacio.
- Mastica muy bien.
- Saborea la comida y, mientras lo haces, sentí que estás dominando el estado compulsivo.
- El período de alimentación deberá durar de 15 o 20 minutos. Allí comenzará a activarse el centro de la saciedad.

¿Qué puedes elegir?

Después de la cena, podrás ingerir:
- 1 vaso de leche tibia y un plátano no madura.
- 1 puño de frutas secas.
Cálmate y no sientas culpa si no pudiste controlar las ingestas. Lo vas a manejar si tienes la necesidad y la decisión de cambiar.
Consulta a un médico que sepa de herborista. No compres las que se te ocurran porque te digan que es buena la valeriana, la pasiflora, etc.
En aquellos momentos en los cuales te sentís bien, en equilibrio, recuerda que los atracones nocturnos te llevan a la angustia, a aumentar tu peso corporal y a tener altibajos en los estados anímicos.
No dejes de comer. Fracciona la alimentación, come despacio, saborea lo que prepares con amor. Paso a paso vas a poder lograr manejar esos períodos. Pero para ello, será necesario que tengas una consulta con un psicólogo. Sería el camino correcto para vencer esta patología que, sin dudas, es muy difícil de tratar sin la predisposición del paciente.


Begoña del Buey
El síndrome del comedor nocturno

Qué es el síndrome del comedor nocturno: descubre cuáles son sus causas, los síntomas que ayudan a su diagnóstico y el tratamiento más adecuado.
Conocido con el nombre del síndrome del comedor nocturno (o Night eating syndrome, NES, en sus siglas en inglés), se trata de un trastorno de la alimentación consistente en que la persona que lo sufre desarrolla un patrón de conducta mediante el cual come una grandísima cantidad de calorías después de haber cenado. De hecho, en casos más graves, la persona puede llegar a ingerir hasta el 50% de todas las calorías que en realidad debería consumir a lo largo del día, de ahí que sea un síndrome relacionado de manera directa con el sobrepeso y la obesidad.
Fue en el año 1959 cuando el doctor Albert Stunkard describió por vez primera los síntomas del síndrome del comedor nocturno, que pasaremos a resumir a en el siguiente apartado.

Síntomas del síndrome del comedor nocturno
  • Después de la cena comen de forma compulsiva. En la mayoría de los casos coinciden con periodos de insomnio. Estos alimentos habitualmente son ricos en hidratos de carbono (tales como dulces, bollería, pasta o arroz).
  • No comen prácticamente nada o casi nada en el desayuno, incluso a lo largo de la mañana. Es habitual que, en esas horas, no tengan apetito.
  • Estado de ánimo elevado a lo largo de la mañana, que suele descender según pasan la jornada.
  • Alteraciones del sueño: dificultad para conciliar el sueño, combinado con despertares frecuentes a lo largo de la noche.
¿Cuáles son sus causas?
En los diferentes análisis llevados a cabo en distintos estudios e investigaciones, los comedores nocturnos presentaban una presencia alta de cortisol, la hormona del estrés. Sin embargo, durante el día no se observa esta circunstancia.

Es decir, una de las principales causas es el incremento del estrés nocturno. No obstante, también se han identificado factores ambientales y socioculturales, así como cierta predisposición genética.

Begoña del Buey